Dediqué mi Trabajo Fin de Máster en Investigación en Historia del Arte al pintor español Emilio Sala Francés, que vivió en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, así que leeréis sobre él por aquí alguna que otra vez. Pero hoy quiero centrarme en una de sus últimas obras: las pinturas murales del Casino de Madrid.
Si alguna vez has paseado por la calle de Alcalá, cerca de la Puerta del Sol, habrás pasado junto a un edificio elegante, en el número 15, con una fachada que parece sacada de París. Es el Real Casino de Madrid, uno de los clubes sociales más antiguos de España. Por fuera ya llama la atención, pero lo mejor está dentro: salones decorados con pinturas de algunos de los grandes artistas españoles de principios del siglo XX.
La buena noticia es que no hace falta ser socio para verlas. Enseguida te cuento cómo.
Un poco de historia
El Casino se fundó en 1836 como club de reunión y tertulia. Durante años cambió de sede, hasta que a principios del siglo XX los socios decidieron construir un edificio propio a la altura de su prestigio. Convocaron un concurso internacional al que se presentaron 27 proyectos. Al final, el edificio mezcló ideas de varios de ellos y su construcción la dirigió el arquitecto José López Sallaberry.
Se inauguró el 29 de septiembre de 1910, después de cinco años de obras. Desde 1993 es Bien de Interés Cultural, la máxima protección que puede tener un edificio histórico en España.
El Salón Real: la joya de la casa
Si hay un espacio que merece la pena conocer, es el Salón Real, que originalmente se llamaba Salón de Fiestas. Es un gran salón de baile de estilo Luis XIV, con lámparas francesas y vidrieras de la casa Maumejean. Aun así, lo que hace que la gente se quede mirando hacia arriba son sus pinturas.
El techo: Emilio Sala y Cecilio Pla
El techo lo decoran dieciséis lienzos pintados por Emilio Sala y Cecilio Pla. Los temas son «arcádicos», es decir, escenas de un mundo ideal y feliz dedicadas a las artes: el teatro, la música, la danza y la poesía. Es una elección con mucho sentido para un salón pensado para fiestas y conciertos.
Detrás de estas pinturas hay una historia curiosa. Emilio Sala, alcoyano, era uno de los pintores más respetados de su tiempo y además profesor en Madrid. Cecilio Pla, valenciano, fue uno de sus alumnos. Maestro y discípulo acabaron firmando juntos uno de los techos más espectaculares de la ciudad: Sala murió en abril de 1910, apenas unos meses antes de que el Casino abriera sus puertas, así que no llegó a ver el salón terminado y Plá fue el encargado de finalizar las pinturas.
Las paredes: las horas del día
Años después, entre 1918 y 1919, el salón se completó con cuatro grandes pinturas que representan las distintas horas del día a través de escenas mitológicas. Cada una es obra de un pintor diferente, y todos ellos ya eran muy conocidos en aquella época:
- El amanecer: La Aurora, de Anselmo Miguel Nieto.
- El mediodía: Leda y el cisne, de Fernando Álvarez de Sotomayor.
- La tarde: La toilette de Venus, de Manuel Benedito.
- La noche: Conjuro, de Julio Romero de Torres.
Seguro que el último nombre te suena. Romero de Torres es el pintor cordobés famoso por sus mujeres morenas de mirada misteriosa, y su Conjuro tiene ese mismo aire enigmático que tan bien le sienta a la noche.
Un consejo para cuando las veas: fíjate en cómo cambia la luz de un cuadro a otro. Van desde los tonos suaves y rosados del amanecer hasta la oscuridad de la noche. Es como recorrer un día entero dando una vuelta al salón.
Más allá del Salón Real
El resto del edificio también guarda sorpresas. El Salón Puerta del Sol, que antes era el comedor de socios, tiene paisajes de Granada, Madrid y Valencia pintados por Antonio Gomar. Y en el Patio de Honor, cubierto por una gran vidriera, está la escultura Las edades de la mujer, de Mateo Inurria, junto a una escalera monumental que por sí sola merece una foto.
Cómo verlas desde casa: el visor virtual
El Casino de Madrid es un club privado, así que no es fácil entrar a curiosear. Por suerte, su página web tiene un visor virtual en 3D con el que puedes recorrer los salones como si estuvieras allí.
Para usarlo, puedes entrar desde aquí. Y si no te funciona el enlace, puedes acceder siguiendo estos pasos:
- Entra en la web del Real Casino de Madrid, sección Instalaciones › Salones, y abre la visita virtual 3D.
- Arrastra con el ratón (o con el dedo, si usas el móvil o la tableta) para mirar a tu alrededor, también hacia arriba.
- Haz clic en los círculos blancos del suelo para avanzar de una sala a otra.
- Cuando llegues al Salón Real, levanta la vista. Ahí está el techo de Sala y Pla. Después date la vuelta despacio para encontrar las cuatro horas del día en las paredes.
Mi recomendación es que lo hagas con calma, un día con un rato libre y un café al lado, como si fuera una visita de verdad. Es una forma estupenda de descubrir un tesoro que la mayoría de madrileños nunca ha visto por dentro. La página web tiene buenas fotografías del patrimonio artístico que alberga el Casino y merece la pena echarle un vistazo.
Para terminar
El Casino de Madrid resume muy bien una época: la de una ciudad que quería parecerse a París y que llamó a sus mejores artistas para conseguirlo. En sus paredes se cruzan generaciones, como la de Emilio Sala y su alumno Cecilio Pla, o la de Romero de Torres y sus compañeros, y también estilos muy distintos que conviven en armonía bajo el mismo techo.
¿Te animas a hacer la visita virtual? Si lo haces, cuéntame en los comentarios cuál de las cuatro horas del día te ha gustado más.
Descubre más desde momentodeaprender.com
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.